Venecia es uno de esos lugares que están hechos para enamorarse o re-enamorarse, terminar un hermoso día con una cena para dos en una ciudad tan especial del mundo les aseguro que es inolvidable. La ciudad es toda una aventura cultural por el día, al caer la la tarde parece que la gente desaparece entre los callejones quedando demasiado solitarias las calles. Por la composición de la Ciudad resulta un poco difícil ubicarse y los mapas a veces resultan de poca ayuda.
El lugar que les quiero recomendar hoy, es un pequeño refugio muy bien decorado y atendido por su dueño en todo momento.